Devocional Diario: Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta...

“Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (Mateo 7:13).

Dios no nos ofrece múltiples opciones, sino solo un camino único y superior que nos lleva a Su voluntad perfecta. Encontrar y vivir ese plan divino es una inmensa bendición, pues alinea nuestra existencia y nuestro trabajo cristiano con lo que el Creador ha diseñado especialmente para cada uno. Sin embargo, es esencial comprender que el Señor no traza planes para quienes persisten en la desobediencia, reservando Sus directrices solo para aquellos que, superando todas las barreras, se dedican a cumplir Sus mandamientos con fidelidad, siguiendo el ejemplo de Jesús y Sus discípulos.

Por eso, la verdadera bendición surge cuando nos volvemos a la obediencia a los sublimes mandamientos del Creador y a Su espléndida Ley, que guió a los antiguos profetas y al propio Mesías. El Padre envía a los que se someten a esta dirección al Hijo para redención y vida plena, mientras que los rebeldes quedan sin acceso a estos misterios divinos. Obedecer no es una elección secundaria, sino el fundamento que libera bendiciones, libertad y el camino hacia la salvación eterna.

Por lo tanto, no dudes en elegir el único camino que Dios ha establecido para ti, entregándote a la obediencia como forma de honrar al Padre. Al hacerlo, serás bendecido con dirección clara y conducido al encuentro transformador con Jesús. Esta entrega total transforma tu jornada en algo significativo y eterno, abriendo puertas que solo los fieles conocen. Adaptado de A. B. Simpson. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Padre celestial, ayúdame a reconocer que Tu plan es único y perfecto para mi vida, librándome de la ilusión de múltiples caminos. Que no me pierda en elecciones que llevan a la desobediencia, sino que encuentre alegría en seguir lo que has determinado. Fortalece mi corazón para abrazar Tu voluntad sin reservas.

Mi Señor, concédeme sabiduría para superar las fortalezas que me impiden obedecer fielmente, como lo hicieron Jesús y Sus seguidores. Dirige mis pasos para que ajuste mi vida diaria a Tu proyecto eterno. Que el valor para elegir el camino estrecho me acompañe siempre.

Oh, Señor, te agradezco por revelar un único y bendecido camino que nos lleva a Tu presencia. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es la luz eterna que ilumina mis decisiones. Tus mandamientos son el tesoro precioso que guardo en el corazón. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.



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