Salomón conocía la Ley de Dios y sabía que el rey no debía adorar a otros dioses, pero ignoró al Señor y cosechó la ruina de su propio reino. Millones de cristianos hacen lo mismo: tienen una Biblia en casa, saben que hay leyes dadas por Dios, saben cuáles son, y aun así prefieren seguir a sus líderes rebeldes en vez de obedecer al Altísimo. Al igual que Salomón, su castigo en el Juicio Final es seguro. No sigas a líderes; sigue a Jesús, quien entrenó a Sus apóstoles para obedecer estrictamente la Ley. Todos ellos obedecieron el sábado, la circuncisión, las carnes prohibidas, el uso de tzitzits, la barba y todos los demás estatutos del Señor. La Sangre del Cordero no cubre a los rebeldes; obedece mientras estés vivo. | Has mandado que tus preceptos sean guardados con diligencia. (Salmo 119:4) | laleydedios.org
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