Trágicamente, muchos gentiles enfrentarán la muerte eterna, aun creyéndose cristianos. Encontraron a Jesús, pero rechazaron el proceso establecido por Dios desde el principio de la humanidad. El Padre determinó que la salvación comienza con la obediencia: el hombre debe agradar a Dios cumpliendo los mandamientos que Él dio a Sus profetas en el Antiguo Testamento. Solo entonces el Padre lo reconoce como parte de Israel, Su pueblo escogido, y lo envía al Hijo para el perdón y la salvación. Así fue como los apóstoles y discípulos de Jesús alcanzaron la salvación. Fuera de este proceso, no hay reconciliación ni vida eterna. La salvación es individual. No sigas a la mayoría, obedece mientras estés vivo. | No todo el que me dice: ¡Señor, Señor! entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mateo 7:21) | laleydedios.org
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