Cuando Josué reemplazó a Moisés, Dios no le dio una nueva doctrina ni un plan de salvación diferente. Simplemente le dijo: “No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas.” El éxito ante Dios siempre ha dependido de una cosa: la obediencia a Su Ley. Hoy, el gentil que desea ser salvo necesita seguir el mismo consejo. El Padre no ha cambiado, Sus leyes no han cambiado, y el camino sigue siendo angosto. Jesús y Sus apóstoles vivieron obedeciendo los mandamientos del Padre, y nosotros también debemos hacerlo. El Padre observa nuestra fidelidad, nos une a Israel y nos envía al Hijo. Este es el plan de salvación que tiene sentido, porque es el verdadero. | Tú has ordenado tus preceptos, para que los obedezcamos cabalmente. (Salmo 119:4) | laleydedios.org
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