Todo lo que Dios creó comienza en algún lugar, y en el plan de salvación, ese comienzo está en la obediencia a las leyes que el Señor dio a la nación elegida para Su honor y gloria. La perdición entró por la desobediencia y la salvación viene por la fidelidad. Cuando el gentil decide seguir estas leyes, aun enfrentando oposición, críticas y desafíos, Dios reconoce su firmeza, lo integra a Su pueblo, derrama bendiciones sobre su vida y lo lleva al Mesías para el perdón y la salvación. Este es el único plan que existe porque es el único que vino de Dios; por eso tiene sentido, por eso es coherente, por eso es eterno. La salvación es individual. Huye de la multitud, obedece mientras estés vivo. | El extranjero que se une al Señor, para servirle, haciéndose así su siervo... y que se aferra a mi pacto, yo también lo llevaré a mi monte santo. (Isaías 56:6-7) | laleydedios.org
Haz tu parte en la obra de Dios. ¡Comparte este mensaje!
























