Devocional Diario: Por su decisión él nos engendró por la palabra de la verdad...

“Por su decisión él nos engendró por la palabra de la verdad, a fin de que seamos como los primeros frutos de todo lo que él creó” (Santiago 1:18).

Cuando alguien vive plenamente el momento presente, con el corazón abierto y libre de egoísmo, está en la mejor posición posible para oír la voz de Dios. Es en ese estado de sincera atención y entrega que el Creador habla. El Señor está siempre dispuesto a comunicarse con quienes se presentan ante Él con humildad y sensibilidad.

En vez de perderse en el pasado o preocuparse por el futuro, el alma debe posicionarse con claridad en el ahora, atenta a lo que Dios quiere mostrar. Es en ese instante presente que el Padre revela los pasos que acercan el alma a Él. Aquellos que escuchan y obedecen Su poderosa Ley reciben el privilegio de entrar en comunión íntima con el Creador.

Y es en esa intimidad donde se esconden las bendiciones más profundas: verdadera paz, dirección segura, fuerza para obedecer y ánimo para vivir. Quien se entrega al momento con fe y sinceridad encuentra a Dios allí — listo para transformar, guiar y salvar. El camino hacia Él comienza con un corazón dispuesto a escuchar. -Adaptado de Thomas Cogswell Upham. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Señor mi Dios, te agradezco por esta oportunidad de vivir un día más delante de Ti. Tú eres un Dios presente, que habla con aquellos que te buscan de verdad. Enséñame a dejar de lado las distracciones y a vivir cada momento atento a lo que Tú quieres revelar.

Ayúdame a estar totalmente abierto a Tu toque, con mis pensamientos y sentimientos enfocados en Tu voluntad. No quiero vivir en el pasado, ni ansioso por el futuro — quiero encontrarte aquí, ahora, donde Tú estás listo para guiarme y bendecirme. Toca mi corazón y muéstrame el camino que me acerca más a Ti.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por ser un Padre tan cercano, tan atento, tan generoso con quienes te buscan. Tú no escondes tus caminos de aquellos que se entregan con sinceridad. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es el faro que brilla en el presente y conduce a Tu corazón. Tus mandamientos son como portales sagrados que nos abren las riquezas de la comunión Contigo. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.



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