Devocional Diario: Me fue bien haber sido afligido, para que aprendiera tus...

“Me fue bien haber sido afligido, para que aprendiera tus estatutos” (Salmos 119:71).

Así como un marinero experimentado utiliza el viento en contra para avanzar, girando la vela y aprovechando su fuerza, nosotros podemos transformar las situaciones difíciles de la vida espiritual en oportunidades de crecimiento al volvernos hacia la obediencia total a Dios. En vez de dejarnos abatir por lo que parece hostil o desfavorable, podemos confiar en la fidelidad del Señor hacia Sus hijos obedientes, diciendo siempre que Él cuida de nosotros. Aprendemos esto directamente de Jesús, quien enseñó obediencia a Sus seguidores tanto con palabras como con su ejemplo vivo.

Esta lección nos muestra la importancia de alinearnos con la voluntad del Padre, abrazando Sus hermosos mandamientos y Su Ley maravillosa, que guió a los profetas del pasado y al mismo Mesías. El Creador comparte Sus secretos solo con aquellos que se rinden en obediencia, bendiciéndolos y guiándolos hacia el Hijo para encontrar perdón y verdadera libertad, mientras que quienes resisten pierden esa conexión vital. Obedecer, siguiendo el modelo de Jesús y Sus discípulos, no es algo adicional, sino lo que nos abre puertas a bendiciones y salvación duraderas.

Así que, comienza hoy a usar las adversidades a tu favor, eligiendo la obediencia como herramienta para progresar en la fe y ser bendecido por el Padre, quien te guiará al encuentro transformador con Jesús. Esta actitud práctica convierte las malas perspectivas en victorias, fortaleciendo tu camino espiritual. Al entregarte así, descubrirás que Dios transforma el viento en contra en impulso hacia adelante. Adaptado de Lettie B. Cowman. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Padre celestial, muéstrame cómo usar los vientos contrarios de la vida para impulsarme hacia Tu propósito, sin dejarme detener por las dificultades. Ayúdame a ver que estas situaciones pueden fortalecerme en la fe, así como el marinero usa el viento para navegar. Que aprenda a transformar lo desfavorable en algo positivo a través de Tu guía.

Mi Señor, infunde en mí sabiduría para obedecer en medio de las tormentas, manteniendo el enfoque en Tu fidelidad. Guía mis pasos para que siga el ejemplo de Jesús, girando las velas de mi alma con valentía. Fortalece mi espíritu para persistir en la obediencia, aun cuando el camino parezca arduo.

Oh, amado Señor, te agradezco por enseñarme a convertir las adversidades en crecimiento espiritual a través de la obediencia. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es el faro constante que disipa las tinieblas de las pruebas. Tus mandamientos son el ancla firme que me sostiene en medio de las olas de la vida. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.



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