Devocional Diario: "El Señor es bueno para todos, y Sus misericordias alcanzan todas...

"El Señor es bueno para todos, y Sus misericordias alcanzan todas Sus obras" (Salmos 145:9).

Dios no necesita nada, pues Su naturaleza es dar, amar y bendecir. Todo lo que fluye de Él nace de un amor puro, generoso y desinteresado, que se extiende a toda la creación. Él sostiene, cuida y demuestra bondad incluso a quienes no Le buscan. Aun así, esta bondad general no debe confundirse con aprobación ni con salvación.

La Ley entregada a los profetas del Antiguo Testamento y por Jesús muestra que conocer la voluntad de Dios y elegir no obedecer rompe el acceso a la bendición continua. Dios es bueno para todos, pero no mantiene comunión, dirección ni salvación con quien resiste conscientemente a Sus mandamientos. Donde hay desobediencia deliberada, la bendición no permanece activa.

Hoy es tiempo de examinar el corazón con honestidad. No basta reconocer que Dios es amoroso; es necesario responder a ese amor con obediencia. Al alinear la vida a los sublimes mandamientos del Señor, el alma pasa a vivir bajo Su dirección y cuidado constante. Ese es el camino donde la vida encuentra sentido, estabilidad y redención. Adaptado de A. B. Simpson. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Señor, reconozco que Tú eres bueno en todo tiempo y que todo lo que viene de Ti es perfecto. No quiero confundir Tu bondad con permiso para desobedecer. Deseo vivir de forma alineada a Tu voluntad.

Dame temor para no resistir a lo que ya conozco, fuerza para obedecer sin reservas y claridad para corregir mis caminos. Aparta de mí toda falsa seguridad y enséñame a andar con verdadera fidelidad. Que mi vida refleje sumisión sincera delante de Ti.

Oh, Señor amado, te agradezco por Tu constante bondad y por Tus claras instrucciones. Tu Hijo amado es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es como una cerca santa que protege la vida y conduce a la verdad. Tus mandamientos son expresiones vivas de Tu amor que conducen a la salvación. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.



Compartir