Sabemos que ni en el Antiguo Testamento ni en las palabras de Jesús en los cuatro evangelios hay apoyo alguno para la idea de que el plan de salvación de Dios es salvar a los desobedientes a sabiendas, a los que no merecen ser salvos, como enseña la doctrina del “favor inmerecido”. La razón por la que muchos gentiles aceptan con gusto esta falsa doctrina es que crea la ilusión de que no necesitan preocuparse por las leyes de Dios para alcanzar la vida eterna. Siguen sus rutinas, sin darse cuenta de que esto es una trampa de la serpiente y una prueba de Dios. Por eso Jesús nos advirtió que pocos encuentran la puerta estrecha. ¡No sigas a la mayoría solo porque son muchos! ¡Obedece mientras estés vivo! | Has mandado que tus preceptos sean guardados con diligencia. (Salmo 119:4) | laleydedios.org
Haz tu parte en la obra de Dios. ¡Comparte este mensaje!
























