Devocional Diario: El fuego arderá continuamente sobre el altar; no se apagará...

“El fuego arderá continuamente sobre el altar; no se apagará” (Levítico 6:13)

Es mucho más fácil mantener la llama encendida que intentar reavivarla después de que se apaga. Así también es con nuestra vida espiritual. Dios nos llama a permanecer en Él con constancia, alimentando el fuego con obediencia, oración y fidelidad. Cuando cuidamos el altar del corazón con celo diario, la presencia del Señor permanece viva y operante en nosotros, sin la necesidad de constantes nuevos comienzos.

Formar un hábito de devoción lleva tiempo y requiere esfuerzo al principio, pero cuando este hábito se establece sobre los magníficos mandamientos de Dios, se convierte en parte de quienes somos. Pasamos a seguir el camino del Señor con ligereza y libertad, pues la obediencia ya no parece una carga, sino una alegría. En vez de volver siempre al principio, somos llamados a avanzar, madurar, y seguir hacia aquello que el Padre desea realizar en nosotros.

El Padre bendice y envía a los obedientes al Hijo para perdón y salvación. Que hoy elijas mantener el fuego encendido — con disciplina, con amor y con perseverancia. Lo que comenzó como esfuerzo se convertirá en deleite, y el altar de tu corazón continuará brillando delante de Dios. -Adaptado de A. B. Simpson. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Señor mío, enséñame a mantener viva la llama de Tu presencia en mí. Que no sea inconstante, ni viva de altibajos, sino que permanezca firme, cuidando el altar que Te pertenece.

Ayúdame a cultivar hábitos santos con celo y fidelidad. Que la obediencia sea un sendero constante en mi día a día, hasta que seguir Tus caminos se vuelva tan natural como respirar.

Oh, Padre amado, Te agradezco por mostrarme el valor de mantener el fuego encendido. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es el combustible puro que alimenta mi devoción. Tus mandamientos son llamas vivas que iluminan y calientan mi corazón. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.



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