Devocional Diario: "Reconoce al Señor en todos tus caminos, y Él...

"Reconoce al Señor en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas" (Proverbios 3:6).

Dios no trata a Sus hijos como copias, sino como personas únicas. Cada uno enfrenta desafíos específicos, luchas particulares y caminos que solo el Señor conoce por completo. Incluso cuando nadie entiende lo que estamos pasando, Dios ve cada paso y sabe exactamente dónde están las trampas. Él actúa en el momento preciso, ofreciendo el cuidado necesario para cada situación individual.

En este escenario de caminos distintos y peligros específicos, los hermosos mandamientos del Creador se vuelven esenciales. No fueron dados para estandarizar a las personas, sino para proteger cada paso de quienes desean andar con Dios. La Ley entregada a los profetas del Antiguo Testamento y por Jesús establece límites seguros en un mundo lleno de trampas. Obedecer es lo que mantiene al siervo fuera de los lazos invisibles que alejan de la vida.

Hoy, el llamado es personal y directo: camina en el camino que Dios ha trazado para ti con obediencia. No te compares con otros, ni imites trayectorias ajenas. Al seguir fielmente los encantadores mandamientos del Señor, serás sostenido, bendecido y guiado con precisión. Así es como el Padre prepara a cada siervo para ser enviado a Jesús. Adaptado de J.C. Philpot. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Señor, Tú conoces el camino que estoy recorriendo y las luchas que enfrento en silencio. Nada está oculto a Tus ojos, y eso me trae descanso y seguridad. Confío en que Tu cuidado es perfecto para mi vida.

Dame discernimiento para reconocer Tu dirección y valor para obedecer, incluso cuando el camino parece solitario. Fortalece mis pasos, apártame de las trampas y ayúdame a permanecer fiel en cada decisión. Que nunca resista a Tu guía.

Oh, amado Señor, te agradezco por cuidar de mí de manera tan personal y atenta. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es como un mapa vivo que se ajusta al camino correcto de mi alma. Tus mandamientos son instrucciones perfectas que me guardan de peligros invisibles. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.



Compartir