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Devocional Diario: "Bienaventurado el hombre que anda en la ley del Señor"...

"Bienaventurado el hombre que anda en la ley del Señor" (Salmos 119:1).

Mantener el corazón encendido es siempre más sencillo que intentar reavivar algo que se dejó apagar. Los hábitos saludables requieren menos esfuerzo cuando se preservan que cuando necesitan ser reconstruidos. Cuando se toma una decisión firme, esta comienza a moldear nuestros pensamientos, elecciones y actitudes. Con el tiempo, aquello que exigía disciplina pasa a fluir con naturalidad y alegría.

En este proceso, los firmes mandamientos del Creador asumen un papel central. La Ley de Dios enseña que la fidelidad constante fortalece el interior y crea estabilidad espiritual. Cuando alguien decide, sin reservas, permanecer fiel a la Ley de Dios, esa elección se transforma en una fuerza creciente. La obediencia continua produce firmeza, claridad y progreso real en el camino de la vida eterna.

Hoy, la decisión que mantienes es más importante que el esfuerzo que realizas. No sueltes aquello que ya fue establecido con convicción delante de Dios. Al perseverar en los luminosos mandamientos del Señor, tu caminar se vuelve más fuerte, más libre y más seguro. Así, la fidelidad diaria construye un camino sólido rumbo a la eternidad. Adaptado de A. B. Simpson. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Señor, deseo mantener encendida la llama de la fidelidad en mi vida. Ayúdame a no relajarme en las decisiones que ya he tomado delante de Ti. Quiero caminar con constancia y firmeza.

Dame disciplina para perseverar, fuerza para no desistir y claridad para proteger los buenos hábitos que he venido formando. Guarda mi corazón de la negligencia y la comodidad. Que mi obediencia sea firme todos los días.

Oh, amado Señor, te agradezco por llamarme a una vida de constancia y fidelidad. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es como un fuego vivo que calienta e ilumina el camino. Tus mandamientos son rieles firmes que conducen el alma con seguridad hasta el final. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: No temerás el terror nocturno, ni la saeta que vuele de día...

“No temerás el terror nocturno, ni la saeta que vuele de día, ni la peste que acecha en las tinieblas, ni la mortandad que destruye a mediodía” (Salmos 91:5-6).

Él nos ha guardado y protegido de innumerables peligros, incluso cuando ni siquiera nos dábamos cuenta. En medio de nuestra aparente seguridad, podríamos haber perecido en cualquier momento, si no fuera porque Él nos resguardaba del “terror nocturno, ni la saeta que vuele de día”, y nos salvó de las trampas de nuestra propia voluntad corrompida. Nos protegió incluso de nosotros mismos, librándonos de nuestras propias decisiones destructivas.

Necesitamos ver las huellas de la mano de Dios en todos nuestros caminos, en cada evento, casualidad y cambio de este mundo convulso. Él está presente en cada detalle, envolviéndonos en seguridad y alimentándonos con Su provisión.

Reconozcamos Su fidelidad en cada momento de la vida, tanto en tiempos de calma como en los de desafío. Él es el pastor que nos conduce junto a aguas tranquilas y también nos acompaña en los desiertos más áridos. -Adaptado de Henry Edward Manning. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, te agradezco por tu protección constante, incluso cuando no percibo el peligro a mi alrededor. Reconozco que me guardas no solo de las amenazas visibles, sino también de los peligros invisibles y aun de las decisiones equivocadas a las que mi propia voluntad podría llevarme.

Padre mío, hoy te pido que me ayudes a ver las huellas de tu cuidado en cada detalle de mi vida. Que nunca ignore tu fidelidad, sino que vea tu presencia tanto en los días de tranquilidad como en los tiempos de dificultad. Fortalece mi confianza en tu provisión, ya sea cuando estoy en verdes pastos o atravesando tierras áridas, sabiendo que siempre estás conmigo.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por ser el Pastor perfecto que nunca abandona a sus ovejas. Gracias por tu mano firme y amorosa que guía mis pasos y me sostiene en cada estación de la vida. Tu Hijo amado es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley siempre está conmigo, manteniéndome en pie. Tus hermosos mandamientos son un placer constante. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: Bienaventurado el hombre que no anda en el consejo de los...

“Bienaventurado el hombre que no anda en el consejo de los impíos… Antes, en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de día y de noche” (Salmos 1:1-2).

No te aferres a las cosas terrenales: cuidados, placeres, ansiedades o trabajos, si deseas tener una esperanza fuerte y elevada en Dios. Eleva tus preocupaciones y tu corazón al Señor, pues solo en Él puede encontrarse la verdadera esperanza. Examina qué es lo que en tu vida es más desagradable a Dios, ya que esas cosas son las que mantienen tu esperanza atada a la tierra. Con la fuerza que viene del Señor, enfrenta esas barreras con determinación hasta que cedan. Cuando eso suceda, tu esperanza se elevará, acompañada de un corazón agradecido al Dios que libera.

Dios siempre socorre al alma dispuesta a cambiar y a comenzar a vivir en obediencia a Su poderosa Ley. Su Ley es poderosa porque proviene directamente de Dios, la única fuente de verdadero poder. Cuando nos alineamos con los mandamientos del Señor, experimentamos una transformación que nos permite vivir con libertad, fuerza y esperanza renovada. Cada paso de obediencia nos acerca al propósito que Dios tiene para nuestras vidas.

La verdadera esperanza nace de la entrega a lo que es eterno, a lo que viene del propio Dios. No permitas que las distracciones o los pesos de este mundo roben tu confianza en el Señor. Al obedecer Sus leyes y confiar en Su poder, encontrarás fuerza para superar cualquier obstáculo y verás crecer tu esperanza, sostenida por la gracia y la fidelidad del Padre celestial. -Adaptado de Edward B. Pusey. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, ayúdame a no aferrarme a las cosas de este mundo que tantas veces roban mi paz y oscurecen mi esperanza. Enséñame a elevar mi corazón y mis preocupaciones a Ti, confiando en que solo en Tu presencia encuentro la verdadera libertad. Muéstrame las barreras en mi vida que te desagradan y dame fuerza para enfrentarlas con determinación, sabiendo que la victoria viene de Ti.

Padre mío, hoy te pido que transformes mi corazón y mi mente para que viva en plena obediencia a Tu santa Ley. Que cada paso de fidelidad me acerque al propósito que tienes para mí, llenándome de una esperanza renovada. No permitas que las distracciones o los pesos de este mundo me aparten de confiar en Tu poder, que es la fuente de mi fuerza.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por ser la base sólida de mi esperanza. Gracias por Tu poderosa Ley, que libera y transforma mi vida. Que mi confianza en Ti crezca cada día, sostenida por Tu fidelidad, y que viva con un corazón agradecido y lleno de la esperanza que solo viene de Ti. Tu Hijo amado es mi eterno Príncipe y Salvador. Tus hermosos mandamientos son una fuente de alegría. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: Desde las alturas, extiende tu mano y líbrame; sálvame...

“Desde las alturas, extiende tu mano y líbrame; sálvame de la inmensidad de las aguas” (Salmos 144:7).

Debemos continuar orando y esperando en el Señor, hasta que se escuche el sonido de una poderosa lluvia. No hay razón para no pedir cosas grandes, pues, sin duda, las recibiremos si pedimos con fe y tenemos el valor de esperar con perseverancia paciente. Mientras tanto, debemos hacer aquello que está a nuestro alcance, confiando en que Dios hará lo que solo Él puede hacer. No podemos crear la electricidad, pero podemos tender los cables por donde ella correrá y cumplirá su propósito. De la misma manera, no podemos controlar al Espíritu, pero podemos posicionarnos delante del Señor de tal forma que Él nos alcance.

Cuando seguimos fielmente los mandamientos de Dios, incluso ante los obstáculos, ponemos nuestra vida en armonía con el poder y el soplo del Espíritu Santo. Dios actúa en respuesta a la obediencia y la confianza, y mientras esperamos en Él, nuestro corazón y acciones se alinean con Su plan eterno. La espera no es pasiva; es una demostración de fe viva, que se manifiesta tanto en la oración como en acciones prácticas.

Así que, mantén tu fe firme y tu disposición a obedecer. Haz todo lo que Dios te ha llamado a hacer, confiando en que Su fuerza vendrá en el momento oportuno. Como el viento poderoso que mueve las aguas, el Espíritu de Dios sopla sobre aquellos que se colocan en sumisión fiel a Él. Y entonces, aquello que parecía imposible se convierte en una realidad, realizada por el poder de Dios en tu vida. -Adaptado de Lettie B. Cowman. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, ayúdame a esperar en Ti con fe viva y perseverancia paciente. Enséñame a orar con confianza, pidiendo aquello que es grande, sin dudar de que Tú escucharás y actuarás en el momento adecuado. Que yo haga mi parte, preparando mi vida para ser un canal por donde Tu Espíritu pueda moverse, confiando en que lo que está más allá de mi alcance está en Tus poderosas manos.

Padre mío, hoy te pido que alinees mi corazón y mis acciones con Tu plan eterno. Dame fuerza para seguir fielmente Tus mandamientos, incluso ante los obstáculos, y para mantener mi confianza firme mientras espero Tu intervención. Que mi fe no sea pasiva, sino un testimonio activo de obediencia y confianza en Tu Palabra, segura de que Tu fuerza vendrá en el tiempo perfecto.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por el poder transformador de Tu Espíritu Santo. Gracias por hacer que lo imposible suceda en la vida de quienes se colocan en sumisión fiel a Ti. Que mi vida sea un reflejo de Tu voluntad y que, al confiar en Ti, yo vea Tu poder realizar aquello que supera mis fuerzas y expectativas. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley me guía en los días buenos y malos. Tus hermosos mandamientos solo me traen contentamiento. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: Jesús, sin embargo, respondió: Está escrito: No solo de pan...

“Jesús, sin embargo, respondió: Está escrito: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

Cristo venció a Satanás por medio de la Palabra. Simplemente declaró: “Está escrito”; y, nuevamente, por segunda y tercera vez: “Está escrito”. Esta fue la flecha certera que alcanzó al adversario y lo hizo retroceder. Al diablo no le importan nuestros sentimientos; es capaz de manipular tanto los buenos como los malos. Puede llevarnos a la cima de la montaña o al fondo del valle, pero solo podemos derrotarlo con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

Si aceptamos verdaderamente las Escrituras y seguimos las instrucciones de Dios —Sus leyes eternas—, el diablo no tendrá poder para destruirnos. Él es impotente ante una vida fundamentada en la obediencia y la fidelidad a la Palabra de Dios. La fuerza del enemigo está en el rechazo de las instrucciones divinas; es cuando nos apartamos de los mandamientos del Señor que nos volvemos vulnerables a sus ataques.

Por eso, nuestra mayor defensa contra el diablo es la obediencia a la Palabra y la confianza en la autoridad divina. Así como Jesús usó las Escrituras para resistir, nosotros también debemos afirmarnos en las leyes de Dios como nuestro fundamento. Cuando vivimos en conformidad con la voluntad del Padre, el enemigo no tiene acceso a nuestro corazón, y encontramos fuerza y victoria en la presencia y protección de Dios. -Adaptado de D. L. Moody. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, enséñame a usar Tu Palabra como arma contra las tentaciones y ataques del enemigo. Ayúdame a recordar que, así como Cristo venció con “Está escrito”, también puedo encontrar fuerza y protección en Tu verdad eterna. Dame la sabiduría para conocer Tus leyes y el valor para vivir en obediencia a ellas, sabiendo que en ellas está mi defensa contra el mal.

Padre mío, hoy te pido que fortalezcas mi corazón para permanecer fiel a Tu Palabra en todas las situaciones. Que no dependa de sentimientos inestables, sino que me afirme en el fundamento seguro de Tu voluntad. Líbrame de cualquier alejamiento de Tus mandamientos y guíame en un camino de fidelidad, donde el enemigo no tenga poder sobre mí.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por Tu Palabra, que es viva, poderosa y capaz de derrotar el mal. Gracias por darme una defensa inquebrantable contra el enemigo y por Tu constante protección. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es un faro que me guía en este valle de lágrimas. Amo inmensamente todos Tus hermosos mandamientos. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: Cuando las saca todas fuera, va delante de ellas,...

“Cuando las saca todas fuera, va delante de ellas, y las ovejas le siguen porque conocen su voz” (Juan 10:4).

No sería bueno para nuestro bienestar quedarnos siempre en el mismo lugar cómodo y feliz, porque Dios nos empuja a salir para que crezcamos de verdad. Piensa en las ovejas que dejan el redil para explorar las montañas revitalizantes, o en los trabajadores que son enviados a la cosecha antes de que el grano se pierda; así es como el Señor nos mueve para fortalecernos. Anímate, porque si Él decide sacarnos de la zona de confort, es porque sabe lo que es mejor; sigue adelante hacia pastos verdes, aguas tranquilas y alturas elevadas, confiando en que Él va delante.

Esa confianza nos lleva a entender que necesitamos obedecer los mandamientos deslumbrantes del Creador y Su Ley incomparable, que fue transmitida por los profetas que anunciaron al Mesías y por el propio Salvador. Dios solo muestra Sus caminos a quienes se someten con fidelidad, bendiciéndolos y llevándolos al Hijo para recibir perdón y verdadera salvación, mientras que los tercos quedan sin esa gracia divina. Obedecer como Jesús y Sus seguidores nos trae verdadera liberación y nos abre puertas a bendiciones que van más allá de lo que imaginamos.

Por eso, responde al llamado de Dios saliendo del conformismo y eligiendo la obediencia como tu prioridad diaria, permitiendo que Él te bendiga y te dirija al encuentro salvador con Jesús. Esa actitud práctica transforma los desafíos en aventuras llenas de propósito y te posiciona para una vida abundante. Avanza con valentía, sabiendo que el Señor prepara el terreno delante de ti. Adaptado de Lettie B. Cowman. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Padre celestial, revélame la belleza de salir de la comodidad cuando Tú me llamas, ayudándome a ver que esos cambios son para mi crecimiento y bienestar. Que no resista Tus direcciones, sino que abrace las oportunidades de explorar nuevos horizontes con fe. Libra mi corazón del apego a lo fácil y lléname de expectativa por lo que vendrá.

Mi Señor, concédeme valentía para seguir Tu llamado incluso cuando parezca incierto, fortaleciendo mi determinación para obedecer en cada paso. Guía mi jornada para que reconozca Tu voz como las ovejas siguen al pastor, ajustando mi rumbo a Tu plan perfecto. Que esta sumisión me haga más confiado y listo para las alturas que has preparado.

Oh, Señor amado, te agradezco por empujarme fuera del conformismo, guiándome a pastos revitalizantes y aguas de paz. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es la guía infalible que me lleva a nuevas conquistas espirituales. Tus mandamientos son el soplo revitalizante que impulsa mi alma hacia lo alto. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: "El Señor es bueno para todos, y Sus misericordias alcanzan todas...

"El Señor es bueno para todos, y Sus misericordias alcanzan todas Sus obras" (Salmos 145:9).

Dios no necesita nada, pues Su naturaleza es dar, amar y bendecir. Todo lo que fluye de Él nace de un amor puro, generoso y desinteresado, que se extiende a toda la creación. Él sostiene, cuida y demuestra bondad incluso a quienes no Le buscan. Aun así, esta bondad general no debe confundirse con aprobación ni con salvación.

La Ley entregada a los profetas del Antiguo Testamento y por Jesús muestra que conocer la voluntad de Dios y elegir no obedecer rompe el acceso a la bendición continua. Dios es bueno para todos, pero no mantiene comunión, dirección ni salvación con quien resiste conscientemente a Sus mandamientos. Donde hay desobediencia deliberada, la bendición no permanece activa.

Hoy es tiempo de examinar el corazón con honestidad. No basta reconocer que Dios es amoroso; es necesario responder a ese amor con obediencia. Al alinear la vida a los sublimes mandamientos del Señor, el alma pasa a vivir bajo Su dirección y cuidado constante. Ese es el camino donde la vida encuentra sentido, estabilidad y redención. Adaptado de A. B. Simpson. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Señor, reconozco que Tú eres bueno en todo tiempo y que todo lo que viene de Ti es perfecto. No quiero confundir Tu bondad con permiso para desobedecer. Deseo vivir de forma alineada a Tu voluntad.

Dame temor para no resistir a lo que ya conozco, fuerza para obedecer sin reservas y claridad para corregir mis caminos. Aparta de mí toda falsa seguridad y enséñame a andar con verdadera fidelidad. Que mi vida refleje sumisión sincera delante de Ti.

Oh, Señor amado, te agradezco por Tu constante bondad y por Tus claras instrucciones. Tu Hijo amado es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es como una cerca santa que protege la vida y conduce a la verdad. Tus mandamientos son expresiones vivas de Tu amor que conducen a la salvación. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: ¿Por qué te abates, oh alma mía? ¿Por qué te turbas...

“¿Por qué te abates, oh alma mía? ¿Por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío” (Salmos 42:5).

La irritación, la inquietud y la impaciencia que nos causan las pequeñas pruebas provienen enteramente de nuestra ignorancia y falta de autocontrol. Es cierto que podemos sentirnos frustrados y perturbados por estas situaciones, pero ellas nos colocan en una posición para ejercitar la paciencia, la sumisión apacible y la abnegación, donde podemos encontrar la plenitud de Dios.

No tiene sentido luchar contra Dios, como si pudiéramos ganar algo al quejarnos o al tomar un camino en la vida que sabemos que no es Su voluntad. Dios no nos llama a la desesperación, sino a la confianza. Cuando reconocemos que Él usa incluso los desafíos para moldear nuestro carácter y acercarnos a Él, encontramos fuerza para perseverar. Quejarnos o intentar evitar Su dirección solo nos aleja de la paz que Él desea ofrecernos.

Lo que viene de Dios, sin ninguna duda, son Sus leyes. Si tenemos la humildad para reconocerlas y el valor para cumplirlas, encontraremos la verdadera felicidad. No son una carga, sino un camino hacia la libertad y la alegría. La obediencia a los mandamientos de Dios no solo alinea nuestro corazón con el Suyo, sino que también nos da la gracia necesaria para enfrentar todas las pruebas con paciencia y paz. -Adaptado de Gaston Jean Baptiste. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, muchas veces permito que pequeñas pruebas perturben mi corazón, perdiendo la oportunidad de crecer en paciencia y sumisión. Ayúdame a ver estos momentos como oportunidades para acercarme más a Ti y moldear mi carácter según Tu voluntad. Que abandone la irritación y la impaciencia, confiando en que Tú estás obrando en mí, incluso en los desafíos cotidianos.

Padre mío, hoy te pido humildad para reconocer Tu dirección en mi vida y valor para obedecer Tus leyes con alegría. Líbrame del hábito de quejarme o de resistirme a Tu plan, y enséñame a aceptar cada prueba como parte de Tu cuidado amoroso. Que mi obediencia sea un reflejo de la confianza que tengo en Ti, trayendo paz a mi corazón y gracia para perseverar.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por ser un Padre fiel que usa incluso las situaciones más pequeñas para mi bien. Gracias por Tus mandamientos, que no son una carga, sino un camino hacia la libertad y la verdadera felicidad. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley nunca me deja confundido. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: Él dijo a su pueblo: Este es el lugar de descanso; que...

“Él dijo a su pueblo: Este es el lugar de descanso; que los exhaustos reposen aquí. Este es el lugar de consuelo, pero ellos no quisieron escuchar” (Isaías 28:12).

Te ruego, no des lugar al desánimo. Esta es una tentación peligrosa: una trampa sutil, no evidente, del adversario. La melancolía oprime y reseca el corazón, haciéndolo incapaz de recibir las impresiones de la bondad de Dios. Exagera las dificultades y pinta las circunstancias con colores irreales, haciendo que las cargas parezcan más pesadas de lo que realmente son. El desánimo es un obstáculo para la fe, y necesitamos combatirlo con la verdad de la presencia constante de Dios en nuestras vidas.

Los planes de Dios para ti y los métodos que Él utiliza para realizarlos son infinitamente sabios. Nada sucede fuera de Su perfecta soberanía. Él nos llama a postrarnos a Sus pies en plena rendición, confiando en Su voluntad y caminando en obediencia a Sus mandamientos, que están llenos de bendiciones para nuestras vidas. Cuando entregamos nuestro corazón y nuestras preocupaciones a Él, encontramos la fuerza y la paz para seguir adelante.

Confía en que Dios sabe lo que es mejor, incluso cuando el camino parece difícil o incierto. Aleja la melancolía recordando que el Señor está obrando en cada detalle de tu vida para tu bien. La obediencia fiel y la entrega total abren espacio para que Su bondad sea derramada en tu vida, trayendo alegría y fuerza que superan cualquier peso o preocupación. -Adaptado de Mme Guyon. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, ayúdame a resistir el desánimo que intenta instalarse en mi corazón. Sé que distorsiona mi visión, aumentando las cargas y oscureciendo Tu bondad. Enséñame a confiar en Tu presencia constante, recordando que nada sucede fuera de Tu perfecto control. Que mi fe sea renovada cada día, para que pueda caminar en obediencia y confianza, incluso cuando el camino parece difícil.

Padre mío, hoy te pido que alejes toda melancolía y me concedas la paz que viene de saber que estás al mando. Que me rinda completamente a Tu voluntad, confiando en que todos Tus planes son buenos y sabios. Fortaléceme para que no lleve solo las cargas que te pertenecen a Ti, sino que las entregue a Tus pies, encontrando en Ti fuerza y alegría para seguir adelante.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por ser el sustentador de mi vida. Gracias por obrar en cada detalle para mi bien y por derramar Tu bondad sobre mí. Que mi alma permanezca anclada en Tu fidelidad, viviendo con la certeza de que, al confiar en Ti, puedo superar cualquier dificultad con paz y valentía. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley es mi apoyo cada día. Tus hermosos mandamientos son más dulces que la miel. Amo todos ellos. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.

Devocional Diario: Hijos míos, no sean más negligentes con sus...

“Hijos míos, ¡no sean más negligentes con sus deberes para con el Señor!” (2 Crónicas 29:11).

Muchas cosas que parecen insignificantes pueden debilitar profundamente nuestra alma e impedir nuestro progreso en el camino de la virtud y la gloria. El hábito de ceder a pequeños placeres que nuestra conciencia no aprueba completamente crece con cada acto de autosatisfacción. Estos pequeños desvíos pueden llevarnos, poco a poco, a un exceso de indulgencia que debilita nuestra capacidad de luchar en las batallas espirituales. Lo que hoy parece trivial puede convertirse en un peso enorme mañana.

Es en la atención a las cosas aparentemente simples donde demostramos nuestra disposición de vivir en plena obediencia a Él. Cada elección cuenta en el camino que recorremos hacia el cielo. Para ello, tenemos la Palabra de Dios como guía. Sus leyes claras y justas nos muestran el camino a seguir y nos ayudan a evitar los desvíos que nos alejan del propósito eterno. No podemos darnos el lujo de ignorar las orientaciones divinas, ni siquiera en las circunstancias más pequeñas. La fidelidad en cada detalle es lo que nos mantiene firmes en la jornada espiritual y nos prepara para recibir las bendiciones de Dios en plenitud. -Adaptado de Margaret Woods. Hasta mañana, si el Señor nos lo permite.

Ora conmigo: Querido Dios, ayúdame a reconocer la importancia de las pequeñas decisiones que tomo cada día. Enséñame a ser fiel en todos los detalles de mi vida, incluso en aquello que parece insignificante a mis ojos. Que nunca subestime el impacto de estas decisiones en el fortalecimiento de mi alma y en mi caminar Contigo.

Padre mío, hoy te pido sabiduría para discernir entre lo que es correcto y lo que es fácil, especialmente en las pequeñas situaciones que muchas veces pasan desapercibidas. Fortaléceme para resistir los desvíos sutiles que pueden debilitar mi fe y disminuir mi disposición a luchar las batallas espirituales. Que sea vigilante, permitiendo que Tu Palabra sea mi guía constante, ayudándome a recorrer el camino de la rectitud en cada momento.

Oh, Santísimo Dios, te adoro y te alabo por ser un Padre que se preocupa por cada detalle de mi vida. Que mi vida sea un reflejo de obediencia y devoción a Ti, en todas las situaciones, grandes o pequeñas, para Tu honra y gloria. Tu amado Hijo es mi eterno Príncipe y Salvador. Tu poderosa Ley nunca me deja confundido. Tus hermosos mandamientos no salen de mi mente, pues todos son valiosos para mí. Oro en el precioso nombre de Jesús, amén.